Una junta útil empieza antes de la reunión. La convocatoria permite a los propietarios conocer los asuntos que van a tratarse y preparar su participación.
Revisar los asuntos pendientes
Organizar las cuestiones que requieren una decisión ayuda a elaborar un orden del día comprensible. Conviene diferenciar la información que se va a presentar de las propuestas sobre las que se solicita un acuerdo.
Comprobar la información de la reunión
La fecha, el lugar y los horarios deben revisarse con atención. Si existen dudas sobre la convocatoria, el administrador puede estudiar su contenido y la documentación de la comunidad antes de celebrarla.
Preparar los documentos
Los presupuestos, las cuentas y los antecedentes de cada asunto facilitan una conversación informada. Tenerlos organizados también ayuda a explicar qué se propone y qué cuestiones deben aclararse.
Fuente normativa para consulta: Ley de Propiedad Horizontal, texto consolidado del BOE.
Esta información general no sustituye el asesoramiento individual sobre su situación.
← Volver a actualidad


